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Archivos de: Febrero 2006

Comunicación es organización

por barrio_raul_leoni @ Jueves, 09. Feb, 2006 - 01:16:17 am

Por José Javier León

Pequeña colaboración para los compañeros de "Patria Libre", periódico vecinal de la parroquia "Venancio Pulgar"

La comunicación para que sea verdadera necesita de la participación. No es un decir de moda ni una ocurrencia, porque nadie solo y aislado, aunque hable solo, puede decir que está comunicado. Quien se comunica lo hace con algún otro, y la soledad, para que no se convierta en una enfermedad, ha de ser una circunstancia pasajera. ¡Cuántos viejos nuestros parecen condenados por nosotros a una cárcel de silencio, porque no somos capaces de detenernos cinco minutos para conversar aunque sea sobre el estado del tiempo! Además, habituados a la televisión y la radio de manera enfermiza, no nos comunicamos o tenemos serios problemas para hacerlo. En primer lugar, nos dijeron y repiten que la televisión es un medio de comunicación, pero ¿quién conversa con un televisor? La comunicación es interacción humana y los aparatos como la TV o la radio son simple y llanamente receptores y procesadores de las ondas y señales que, luego, se convierten para nosotros en información. En otras palabras, el aparato procesa las señales y nos las ofrece convertidas en signos lingüísticos o en imágenes diversas, después las percibimos y convertimos en información; sin embargo, nos han dicho siempre que el solo hecho de recibir las palabras y las imágenes a través de la radio o la TV es ya comunicación. Nada más falso; hay comunicación sólo cuando hay interacción o intercambio, cuando lo que digo es escuchado por otro que interviene en lo que digo cuando escucha, cuando habla y hasta con su silencio.
La radio y la TV nos alejan de la verdadera comunicación porque nos obligan (sin darnos cuenta) a permanecer pegados y en silencio frente a ellos, enmudecidos y expectantes. Pero hay comunicación cuando nos decidimos a romper esta magia y nos ponemos a conversar. Si converso con el otro, lo conozco, sé cómo está. Y si lo sé, y está mal, lo puedo ayudar, porque no somos capaces de quedarnos indiferentes ante las necesidades del otro. Pero pegados a la TV no nos damos cuenta de que el otro existe y padece. Si lo escucho podré ayudarlo o podrá ayudarme, si el caso es al revés. ¿Le pedimos ayuda a la radio? No, llamamos si acaso a la radio para poner una denuncia, pero sería mejor hablar con varios del barrio y tratar de solucionar juntos el problema porque nos conocemos y porque el problema es nuestro y porque somos los únicos capaces de solucionarlo. Además, ¿quién se puede meter en nuestras casas para arreglar, por ejemplo, un problema con nuestros hijos? La comunicación es lo único que se requiere para la organización. Y como barrios populares, estamos llamados a construir el poder popular, es decir, el comunal, el de la comunicación. De ahí la importancia de un periódico que será medio de comunicación sólo cuando la gente participe en él, es decir, cuando converse en y con él. Cuando sirva para llegar al condenado al silencio y lo haga hablar, salir de su soledad, de su cárcel. Cuando sirva para conocernos y para juntarnos en el esfuerzo de solucionar nuestros problemas, haciendo realidad el poder popular, la verdadera democracia.


 
 

Breve descripción del Proyecto de Comunicación en el Barrio "Raúl Leoni"

por barrio_raul_leoni @ Jueves, 02. Feb, 2006 - 01:53:51 am

Maracaibo, 29 de junio de 2005
Papel para los estudiantes del Grupo 21-22
Prof. José Javier León

Sobre la RED DE VECINOS
Cuando comenzamos nuestras actividades de Proyecto II hablamos de la necesidad de ir conformando una RED DE VECINOS. Arrancaría, en primera instancia, con los vecinos propios, esto es, con los allegados a la propia casa, esos vecinos, amigos de padres y demás familiares, que por años los han visitado, trabajan juntos, comparten fiestas, ahijados, dulces, sopas, condimentos, pesares, penas, deudas, periódicos, noticias, etc. Con ellos se comenzaría a conformar esta red porque serían ellos, nuestros colaboradores incondicionales, los encargados de conducirnos a sus propios vecinos, ya que sucede que estos vecinos nuestros son vecinos a su vez de personas que, si bien podemos conocer porque vivimos en el mismo barrio, no tenemos el mismo nivel de confianza. De modo que el vecino nuestro nos llevará al vecino o a los vecinos suyos, y estos a los suyos, y así sucesivamente… Es un trabajo lento, está claro, pero ya lo comenzamos y lo que hay que hacer es continuar, sin perder el objetivo. Se necesita que cada equipo tenga un mapa de la comunidad donde señalar cómo va su red de vecinos, y al cabo de un tiempo, poner todos los mapas en relación para ver cómo vamos.

Sobre las ENTREVISTAS
Con los vecinos que hemos contactado se iniciaron las entrevistas o conversaciones. Con estas conversaciones se busca construir la Historia de la Comunidad. Nos interesa de dónde vienen, de dónde son sus abuelos, cómo llegaron, qué existía a su llegada, cómo fueron construyendo la comunidad, sus luchas por los servicios, por mejorar su calidad de vida. Pero también nos interesa conocerlos en un sentido amplio, sus oficios, sus habilidades, sus saberes. Nos interesa lo que saben, cómo cocinan y qué cocinan, sus remedios caseros, si saben de partos, de entablillar huesos rotos, de sobar. También, sobre sus enfermedades, de qué sufren, qué casos especiales hay en la familia, etc. La historia de la comunidad está hecha de pasado y presente, ambos tiempos están enlazados, la memoria de hoy está iluminada por el pasado, y según el presente, así miraremos el pasado. Y el futuro.

Sobre el DIAGNÓSTICO
Este diagnóstico alude al presente, a la actualidad del barrio. Existen instrumentos para medir esa actualidad, censos, encuestas. Pero también participan en este diagnóstico las entrevistas de las que hablamos ya. Esas entrevistas, junto con los instrumentos cuantitativos, nos ayudarán a conocer lo visible pero también lo invisible de nuestra comunidad. Nos ayuda a ver el estado de sus casas, su situación socioeconómica, pero también si hacen música, si escriben, si pintan, si leen el futuro, si curan con yerbas y secretos, si ensalman, limpian, purifican o interpretan sueños. Todo eso lo necesitamos saber, para sentir o agarrarle el pulso a la comunidad. Pero este diagnóstico debe ser algo vivo, orgánico, adaptado a los vaivenes o al curso de la vida cotidiana. Y para que esto sea posible se requiere la participación de la gente. Es el barrio el que tiene que asumir la tarea del diagnóstico como el médico que reconoce mensualmente a los niños pequeños. Cuánto negocios abren o cierran, cuál es el nivel proteínico de nuestra comunidad, cuánto consume en verduras, en carnes, en leches, cuantos desempleados, cuantos empleados, cuantos profesionales, cuantos médicos, abogados, contadores, cuántos niños necesitan colegio, cuántos adolescentes educación media, cuántos educación universitaria. Necesitamos saber por qué el hijo de Josefa no fue al colegio esta semana, y porqué en el colegio no están dando clases como debe ser. Para saber todo eso, no nos bastamos solos, en el diagnóstico tiene que participar la gente que conocemos y que vamos conociendo y organizando para esta tarea que, por lo que vemos, es la base de las tareas que siguen. Porque sin diagnóstico como vamos a saber que hay 31 abuelitos que necesitan pensión, 6 que necesitan operación de cataratas, 1 que si no recibe la diálisis a tiempo se nos muere. Cómo vamos a saber que se requieren mercados populares de verduras, de carnes, de huevos, para incidir en los niveles de hierro, calcio, en la hemoglobina de nuestros niños.

Decreto 1666
Cuando comenzamos, lo hicimos hablando del Decreto 1666, que trata sobre la tenencia de la tierra urbana. Ese decreto reglamenta las acciones que las comunidades deben ejercer para obtener la titularidad de las tierras. Todos sabemos que al ser propia la tierra, es posible construir, no sólo la casa, sino la comunidad. Nuestros barrios pese a la inseguridad o posibilidad de ser desalojados, luchan por permanecer y, en el pasado, y aun en el presente, tienen que enfrentarse a las leyes y los organismos del estado que protegen la propiedad privada. Pese a ello, se siguen levantando precariamente casas de lata, de madera, de palos, de plástico, y el Barrio Raúl Leoni alguna vez tuvo esa apariencia y tuvo esas condiciones. El tiempo ha pasado y falta mucho por hacer. De ahí la necesidad de instrumentar decretos como el 1666 para garantizar a la gente su derecho inalienable a la tierra, un piso sólido para levantar sus sueños. El decreto, como ustedes han podido leer en el material que tienen en sus archivos, contempla que es necesario construir la CARTA DEL BARRIO, realizar un diagnóstico, y sobre esa base, proyectar el futuro. En la carta del barrio hemos comenzado a trabajar, nos falta sí, que la gente sepa lo que estamos haciendo, para que participe con más y mejor conciencia. Necesitamos, además, fortalecer la red de vecinos para que nos ayuden en el diagnóstico, hasta que comprendan que es el instrumento que nos y les permitirá, una vez organizados en Consejos de Planificación Local, trazar los proyectos que necesitan y exigir los recursos (al alcalde de turno) que se requieren para su ejecución. En este esquema, el alcalde es el eslabón menos importante, porque el poder reside en el pueblo organizado.

Sobre la ORGANIZACIÓN
Si se conocen será posible que se organicen. Por ejemplo, el censo y las entrevistas nos permitirán obtener un perfil de los oficios que en la comunidad se practican y los que potencialmente se pueden practicar. Es decir, podemos saber cuántos herreros, electricistas, albañiles, costureras, reposteras, etc., hay en la comunidad. Trabajando en esos oficios o que lo conocen, que alguna vez lo ejercieron o lo aprendieron, pero no lo han podido poner en práctica por diversas circunstancias. Y si la comunidad sueña, por ejemplo, con calles bien iluminadas, casas bien construidas, mejores pupitres, podemos saber, con el diagnóstico, las cooperativas que se necesitan y en general, la formación que se requiere. Ese diagnóstico es de gran utilidad para Barrio Adentro, para las Casas de Alimentación, para las Mesas Técnicas de Agua, para los Comités de Salud.

Sobre la COMUNICACIÓN

Todo esta información requiere de medios de comunicación alternativos, esto es, los medios que tenemos la RESPONSABILIDAD SOCIAL DE CREAR, participan en el saber(se) de la comunidad y fortalecen, animan, mueven a la organización. Los medios (radios, televisoras, periódicos, murales, volantes, “radio-bembaâ€, nos permitirán mantenernos en sintonía con la gente, informándonos de lo que sabemos y podemos saber, para mejorar entre todos nuestra calidad de vida. La señora Rosa necesita un programa de radio para enseñar a sus vecinas inmediatas y más alejadas, a preparar sus dulces preferidos, y María enseñará sus secretos a la hora de remendar un botón. La señora Estela sabe diez maneras distintas de curar la tos seca, y Teobaldo, de dos a tres de la tarde, en su programa “A la hora del caféâ€, nos cuenta cómo era su vida de piragüero. Programas y programación en la que la gente participará porque los medios serán suyos.
Si nosotros aprendemos, tenemos que enseñar. Esa es nuestra responsabilidad. Necesitamos producir con ayuda de la gente, micros, muchos micros de radio y televisión, artículos de prensa, reportajes, crónicas, necesitamos libros y revistas, documentales, cine, sobre lo que nuestra gente sabe hacer, y no sólo eso, sino cómo ama, cómo cría a sus hijos, como siente, como hace de su vivir en la tierra una experiencia de vida y no un simple tránsito lleno de penas y muy pocas alegrías. Necesitamos decir al mundo cómo cree en Dios el Barrio Raúl Leoni de Maracaibo, cómo se es de Maracaibo y el Estado Zulia y venezolano, desde el barrio Raúl Leoni. Cómo se es Latinoamericano desde este barrio hasta ahora desconocido.
Por otra parte, si hay carpinteros y personas diestras en diversas manualidades, tenemos que crear una cooperativa que fabrique juguetes para nuestros niños. Que nuestras costureras los vistan para el colegio. Que el señor Fabricio, con su hijo mayor y su nieta, hagan las maletas y bolsos porque sepan ustedes que este señor es talabartero porque lo aprendió de su padre y éste de su abuelo, y además, sabe hacer correas y zapatos. Y todo esto y más produce la gente del Barrio “Raúl Leoniâ€, tanto que le alcanza para poner sus productos en el mercado, ahí mismo en La Curva, o en los negocios de La Limpia, y hasta en el Centro.

En resumen
Trabajemos el pasado, la historia de la comunidad aliada al presente. Conozcámonos a fondo (para ello es necesario INVESTIGAR, EDUCAR, ORGANIZAR Y COMUNICAR), trabajemos juntos en función de las metas que nos tracemos, de los sueños soñados juntos. Eso es lo que implica la Carta del Barrio, la articulación política de PROYECTO en Comunicación Social, en la Universidad Bolivariana de Venezuela.

“El presidente Chávez ha dicho en algún momento algo que no puede sonar sino como una auténtica locura: “el modelo económico lo decidirá el pueblo†(…) Y, sin embargo, el presidente tiene toda la razón. Si el pueblo no decide en economía, no se puede hablar de democracia. (…) Y si no pensamos la locura, ¿qué otra cosa podemos pensar sino la exclusión insuperable y la extinción de la vida?â€

Alejandro Moreno. En el artículo“Superar la exclusión, conquistar la equidad: reformas, políticas y capacidades en el ámbito socialâ€